Bidones de acero inoxidable

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Bidones de acero inoxidable

Los bidones ciclistas más vintage para tu bicicleta

Todos los que vamos en bicicleta sabemos que es un tema de tiempo pero antes o después acabamos teniendo sed e hidratarse correctamente resulta fundamental para mantener el tono sobre la bicicleta y es clave en nuestra salud y bienestar.  En este proceso de hidratarse, nuestro bidón va a jugar un papel muy importante.

Ahora bien, esto de elegir correctamente el accesorio para nuestra bicicleta y en concreto el comprar un bidón para la bicicleta puede parecer un proceso más sencillo de lo que realmente es.  Y es que además de tener en cuenta factores como el color, la forma, la boquilla, el precio o el soporte del bidón hay un aspecto que resulta fundamental evaluar y es el tipo de materia del bidón.

bidones acero inoxidable

 Si echamos la vista atrás recordaremos que los bidones tradicionales eran de acero y aluminio, también hubo algunos de cristal pero este por sus implicaciones que tiene en cuanto a peso y rotura fueron rápidamente desechados por la comunidad ciclista. En la actualidad, y ya desde la década de los noventa el gran predominante han sido lo bidones de plástico, ¿pero son realmente este tipo de bidones los mejores para llevar en nuestras bicicleta? Analizamos las diferentes opciones en cuanto a materiales en los bidones

El acero inoxidable. Empezamos por esta opción, no sólo porque es la que más nos gusta, sino también porque probablemente ninguna otra se acerca a los bidones de acero inoxidable en cuanto a aspectos de seguridad, durabilidad,  sostenibilidad o estética.

Lo cierto es que el acero inoxidable en los bidones es uno de los materiales más fuertes, resistentes,  y ecológico al ser 100% reutilizable y reciclable. En este sentido, es la elección más eficiente si lo que queremos es comprarnos un bidón que vamos a utilizar para beber a lo largo del tiempo. Y es que este tipo de bidones pueden ser reutilizados a lo largo de varios años, pasando de una generación a otra, y pueden ser completamente reciclados al final de su vida útil.

Los bidones de acero inoxidable tienen una gran ventaja, y es que sus propiedades inherentes no disminuyen con el tiempo o el uso repetido. Estos bidones además, tienen una relación superior de resistencia-peso si los comparamos con el vidrio,  aluminio, poliestireno o los plásticos convencionales que se utilizan para hacer la mayoría de los bidones.

Pero además, de ser duraderos y muy respetuosos con el medio ambiente, estos recipientes y bidones de acero inoxidable no reaccionan con ningún tipo de bebida y no transmiten ningún tipo de olor o sabor y es que en su fabricación no se utilizan productos que puedan ser liberados posteriormente.

Pero si ello fuera poco, quizás la salud sea uno de sus punto más fuertes. A diferencia de las botellas de plástico, muchas de las cuales contienen el llamado Biesfenol A (BPA) que es tóxico para nuestra salud, el acero inoxidable está completamente libre de BPA, plomo, zinc y otros elementos dañinos para nuestra salud. Y es que el acero inoxidable es bien conocido por sus propiedades antibacterianas, pensemos por ejemplo que es ampliamente utilizado en la industria de alimentos (buena parte de las potas y cacerolas) e incluso en los entornos quirúrgicos más estériles. A ello, hay que añadir su facilidad de limpieza y su resistencia tanto al  óxido y la corrosión. Además, estos bidones de acero suelen tener unas boquillas bastante amplias lo que permite limpiarlos con facilidad.

Por último, y no menos importante, comentar la estética de este tipo de accesorios en las bicis clásicas y las bicis de paseo. Lo cierto es que llevar un bidón de plástico en una bicicleta vintage no es la mejor combinación para nuestros paseos en ese tipo de bici. Pensemos que la mayoría de las bicicletas clásicas, si atienden a los patronos originales, ni siquiera tienen diseñado en el cuadro los agujeros para colocar el portabidones y estos debían colocarse a través de portabidones sin tornillos que eran en su mayoría de cuero o nylon.